sábado, 16 de octubre de 2010

HACIA UN NUEVO RUMBO

Una reflexión personal invita a un locuaz e interesante debate entre amigos y/o compañeros de un mismo, u otro proyecto global. Pero cabría preguntarse: ¿Se reflexiona o se hace partícipe de las reflexiones que de forma individual tenemos con otras personas o si bien así lo hacemos sirve de algo la coparticipación, tal como la podemos estar llevando hasta ahora?

La verdad sea dicha, el mundo en general no marcha nada bien. Se que esto se puede discutir, pero permítaseme poner un solo dato sobre la mesa, que podemos obtener de Organismos Internacionales y que está reflejado en los medios de comunicación mundial y es que “los ricos aumentan exponencialmente a como lo hacen los pobres”. Bien, dicho esto de esta manera, tendría que servir para que en nuestros análisis políticos y sociales, desde una óptica de progreso, estuviésemos de acuerdo en que algo falla en el Planeta Tierra.

Un segundo dato, que parece ya nadie discute, es que la representación progresista existente en los diferentes estamentos que conforman Europa o el resto de continentes, está desaparecida, o lo que es peor, abducida por un sistema de valores que en nada tienen que ver con aquellos que pretenden hacer avanzar el Estado Democrático y de Derecho y por tanto el Bienestar de los diferentes países que conforman el Globo Terráqueo y que en nuestro caso ha sido la bandera que hemos enarbolado para ejemplo de buen gobierno planetario.

Dos importantísimas cuestiones que nos tendrían que llamar, no sólo a la inquietud personal y humana, sino a nuestra movilización intelectual en busca de una solución que ponga freno a los despropósitos del individualismo y el egoísmo de aquellos que son los responsables de esta terrible crisis económica que nos asola y que tienen la desvergüenza de afirmar que la solución pasa por más trabajo y menos salario, sin autocrítica y sin mostrar ningún ápice de sacrificio por su parte, sino todo lo contrario, reteniendo sus grandes fortunas y evitando el movimiento del dinero, hasta que, probablemente se liberen de esos activos (tierra y ladrillos fundamentalmente) que les estorba para mejores negocios.

Javier Solana, Felipe González, en los últimos meses han manifestado muy claramente que tenemos un gran problema de Liderazgo mundial y muy fundamentalmente en Europa, lo que está propiciando el avance de los gobiernos de derechas y lo que es mucho peor, de extrema derecha.

Las libertades, los derechos ciudadanos, están siendo limitados en aras de acabar con un peligro supuestamente mayor, venido del exterior….cuando no del interior y me explico: los representantes de la involución dirigen nuestra opinión y movilización contra los ciudadanos pobres o extremadamente pobres de otros países que se instalan en el nuestro a fin de encontrar una vida mejor, pero también, se utiliza la confrontación con los de la misma nacionalidad, ejemplo de primer orden es España, dónde el P.P. presenta, a menudo como problema de los ciudadanos: los catalanes, los vascos, los andaluces, los extremeños, los castellanos manchegos, etc. A todos se les busca su San Benito, pero obsérvese, que esa desviación de la mirada conservadora va siempre dirigida hacia los mismos, o al menos, a quién le afecta, es a las capas de la sociedad más modesta. Mientras tantos los causantes de nuestras desgracias, aquellos incompetentes y malos gestores del dinero mundial, pasan de rosita sin que nadie fije en ellos la mirada. El problema es, son, somos, aquellos que mayoritariamente conformamos una sociedad y que nos encuadramos en la denominación financiera, de no ricos.

Es curioso, porque nos pasamos grandes horas buscando determinar qué es clase trabajadora y hasta dónde ésta llega a ser de status medio, todo ello en una utilización torticera de esa noble ciencia, la Sociología. Tal es el ridículo intelectual, que empezamos a considerar que los intereses de ellos y de aquellos que acaudalan las grandes fortunas, son los mismos.

Siempre he pensado que una sociedad marcha con dirigentes y partidos capaces. No he creído nunca en que los movimientos espontáneos lleguen a buen puerto sin la ayuda de una mínima organización política y ciertamente los tiempos cambian, los momentos políticos cambian y las personas asumen su momento histórico en unas condiciones diferentes a cómo lo fueron en el pasado. Es verdad que muchos de los problemas persisten en el tiempo y que a ellos tenemos que seguir empleándonos, pues el fondo de la cuestión, el de la desigualdad, continúa, pues es la esencia del sistema capitalista.

Creo que empieza a ser necesario una revisión de los postulados progresistas, adaptados al mundo en el que vivimos y a las circunstancias políticas y sociales que se están dado y estoy convencida de que esa revisión pasa por la Generosidad de los librepensadores que estén dispuestos a liderar un nuevo rumbo mundial y desde luego ha de continuar siendo Europa, el continente que ha de servir de modelo, de ejemplo movilizador y sobre todo de exportador de los valores democráticos al resto del Planeta.

La Internacional Socialista tiene que empezar a dar muestras a la ciudadanía, de que hay otra forma de hacer política y que ésta, desde luego, pasa por los valores de la Libertad, la tolerancia, la igualdad, la justicia social, la solidaridad y la mayor participación democrática de los ciudadanos en las decisiones que les preocupan, importan y les afectan.

La izquierda mundial ha de plantearse un nuevo modelo de organización política y social que permita no sólo, que los avances de la Revolución Tecnológica, llegue a todos los rincones, sino que además permita que la palabra entre representantes y representados pueda ser más cercana, directa, transparente y honesta. No me refiero al mayor acercamiento parlamentario, sino al de las organizaciones de bases, que han de servir para, llevar la palabra y la explicaciones de lo que se hace, a todos los ciudadanos, esperando de ellos respuestas que corrijan los desequilibrios que se producen en la sociedad moderna actual.

En definitiva el desarrollo y avance de los postulados democráticos que han de ser llevados hasta el tuétano de nuestras decisiones, han de ser ejemplo ante las gentes que nos ven y nos conocen pues ellos han debido ser copartícipes primordiales de las mismas.

El siglo XXI ha de ser ese espacio-tiempo para los cambios profundos en las convicciones democráticas y en la concepción que tenemos de la propia democracia, de forma y manera que nos sirva para el establecimiento de los grandes avances del futuro, rechazando radicalmente que la solución pase por su limitación y no por el acercamiento institucional, incluidos los partidos políticos, sindicatos, asociaciones, etc. al común de las personas, permitiéndoles que toda decisión salga con el refrendo, la comprensión o simplemente el entendimiento de aquellos a quienes va destinadas.

Más participación, más consenso, es también más Estado.

lunes, 20 de septiembre de 2010

LABORDETA

Al compañero, al amigo, al cercano y entrañable profesor, a uno de los cantautores favoritos de mi juventud adolescente, al que mandó a la mierda a esa derechona que impide hablar a los demócratas con sus broncas permanentes en los hemiciclos de la palabra, a los que llamó gilipollas por afirmar hipócritamente ser valuarte de esta democracia nuestra a la que impiden permanentemente su desarrollo constitucional y la memoria.

Al aventurero con macuto a la espalda y bastón, que nos enseñó cada rincón de España, mostrándonos las múltiples zonas, sus mejores rincones, lo mejor de sus gentes, de sus costumbres de la forma de afrontar la vida. Dándonos razón a la existencia de este País desde las diferencias existentes entre los hermosos territorios que la conforman y que legitiman que la pluralidad y ese ser diferente de cada uno, nos une y nos procura un rol identitario incuestionable y nos aleja del uniformismo reaccionario.

Al hombre de izquierdas que nunca ocultó, ni se avergonzó de su puño en alto….. a cada ritmo, a cada sonido bronco de su voz, a cada expresión, a cada palabra, indicándonos siempre, recordándonos eternamente que ese símbolo significa trabajadores del mundo unidos. A ese hombre que gustaba de hablar con las gentes, de relacionarse con ella para así seguir aprendiendo, seguir conociendo de sus necesidades y para poder llevar a su música, a sus versos, la reivindicación de los más débiles, de aquellos que no tienen la palabra porque los ricos se las desmerece o se las quita.

Al político que no claudicó, que no se derrumbó nunca, que entendió que esa palabra, proveniente del griego TTOÀIÇ (polis=ciudad) fue dejada dicha para que comprendiéramos que todos los que se dedican a la noble y voluntaria política, lo hacen por y para los ciudadanos y lo deben hacer siempre alejados de los postulados egoístas e individualistas de aquellos elementos conservadores que sólo buscan su propio beneficio.

Al cantautor que cantó a la Libertad, convirtiendo una hermosa canción en un verdadero himno, digno de ser considerado para esa, su tierra, Aragón y que dedicó una parte muy importante de su vida a la lírica demostrativa de la belleza de las palabras por boca de un aragonés que muestra los sentimientos de aquellos a los que se le niega la versificación del dolor y la pasión de sus circunstancias.

Al niño libertario que siempre fue y cuya atención la fijó en la hermosura de su entorno rural, a los sentimientos de paz y de prosperidad de una humanidad necesitada de ella, y cuya personalidad quedó prendada en la defensa de lo bueno y lo justo, de lo noble y lo correcto, del ejemplo con su ejemplo de comportamiento social, conforme a los ideales de Libertad que consideraba necesario para elevar al máximo exponente la dignidad de los hombres y mujeres de este Planeta, llamado Tierra.

A José Antonio Labordeta un hombre sencillamente bueno le dedico este soneto al que un admirador suyo me ha permitido publicar.

A LA MIERDA

Al brasseniano Labordeta que ama
La vida y desespera a la muerte
Por su desafío y afilada suerte
Contra la canalla facha que mama

Del sencillo Ser que no tiene fama,
Pero que gusta de oír, sentir y verte
Cantar a la Libertad, contra el fuerte.
Al poeta que sustenta la rama

Mientras nos enseña que la dignidad
Ha de ser amada y defendida,
Sustentada y llevada a la eternidad

Planetaria por bandera querida.
Quedará latente tu espontaneidad
Por el honor de la ida referida.

U.G

domingo, 5 de septiembre de 2010

LOS INCUMPLIMIENTOS DEL ALCALDE

No puedo por menos que sorprenderme cuando leo en la prensa lo que a todas luces es un despropósito, maquinalmente preparado, para la contienda electoral que se nos avecina. Me refiero a la referencia crítica que hace el Sr. Alcalde de esta ciudad, a la Junta de Andalucía, por el caso (llamémosle así) Guadalmedina, que no es más que el mismo caso del famoso bulevar que nos oculta esa terrible yaga que conforma el ferrocarril en su entrada a Málaga o los problemas planteados por la peatonalización de carretera de Cádiz o la aprobación del P.G.O.U. etc. En definitiva, lo de siempre, la utilización desleal de una noble Institución, como es el Excmo. Ayuntamiento de Málaga, contra otra, por el simple hecho de que los que la dirigen son de un signo político distinto al del Sr. De La Torre. Es éste el único Proyecto Político que tiene el PP, con el mencionado regidor, a la cabeza, para Málaga, destruir al considerado “adversario”, sin pensar que las instituciones están al servicio de los ciudadanos y no de sus respectivos partidos y que éstas han de colaborar conjunta y recíprocamente en todo aquello que reporte bienestar a los habitantes a los que dicen representar.

Los árabes cuando le pusieron, por nombre, Guadalmedina a nuestro río, sabían lo que se hacían, por eso su nombre significa “río de la ciudad”. Supieron darse cuenta al instante de que el mismo iba intrínsecamente unido a Málaga, por eso cualquier actuación que se plantee sobre él ha de estar muy bien pensado y sobre todo, con los estudios técnicos precisos que nos indiquen claramente qué Proyecto es el que se adecua a su peculiar orografía.

Los malagueños conocen muy bien de lo que es capaz el Guadalmedina cuando se les ¡hincha las narices! (frase muy en boca de los que aquí vivimos) y saben que hay que tomárselo en serio, pues la experiencia que nuestra ciudad tiene al respecto no es nada buena, de ahí que sonroja cuando el Sr. De la Torre, casualmente siempre que hay elecciones o necesita camuflar sus faltas de ideas para con Málaga, se le ocurra sacar del cajón desastre que tiene en su mesa, la primera genial ocurrencia que le aparece para confrontar contra otra administración pública. La confrontación cateta, es su único proyecto de ciudad. Enfrentar a los malagueños con el resto del mundo, da igual la motivación y si le conviene a los malagueños o no. Eso y 300.000 m2 de terrenos que supondría embovedar el río y que les vendría muy bien para la especulación de los mismos.

En 2004 se descartó, por inviable, la construcción de túneles que desviaran sus agua y desde el 2007 nos encontramos inmersos en una serie de estudios que están realizando y realizan los que para ellos están facultados, con el claro objetivo de encontrar las obras hidráulicas y de otro tipo, idóneas para evitar de nuevo un desastre en nuestra Ciudad. Por tanto dejemos trabajar y pensar a los técnicos para que hagan su trabajo en condiciones.

El famoso bulevar que iría sobre el soterramiento de las vías del ferrocarril, en su entrada a Málaga, es otro instrumento más que el Sr. Alcalde quiere utilizar para la pelea política entre administraciones. Todo lo que pasa por sus manos se convierte en motivo de bronca y lo hace, como en todo lo demás, tras incumplir los acuerdos a los que previamente se ha comprometido en documento público. Su deslealtad llega a tal grado de sinrazón que no le importa mentir con tal de vivir unos años de enfrentamiento mediático con la Junta de Andalucía o con el Gobierno Central. Así lo hemos vivido con el metro de Málaga, que una vez llegado a acuerdos se le ocurría una nueva exigencia que imposibilitaba seguir avanzando con el Proyecto. Y este es el caso de la peatonalización de la carretera de Cádiz, cuyo ofrecimiento por parte del Gobierno Andaluz, para acometer las obras, sin que ello les costara un duro a los malagueños, no le ha hecho cesar en su empeño de poner múltiples impedimentos provocando retrasos a las necesarias obras. Tal es el despropósito que al día de hoy no se ha podido acometer los trabajos requeridos para el embellecimiento de la mencionada calle. Hay que decir que todavía no se descarta que al Sr. Alcalde no se le ocurra un nuevo planteamiento para impedir que comiencen los trabajos.

El P.G.O.U. es otro cantar, no aprobado al día de hoy por el incumplimiento fragrante de las normas urbanísticas establecidas, por parte del Gobierno Popular, en el Ayuntamiento y que ha supuesto el que tengan que elaborar uno nuevo que se encuentra en fase de estudio y aprobación, por parte de la Junta de Andalucía y cuyo plazo acordado, está para finales de año, por lo que comienza a ser lamentable la exigencia de que el mismo esté ya en Málaga, pues el PP, conoce muy bien cuales son los plazos para la verificación de tan importante documento.

Málaga, no se merece un regidor como D. Francisco De La Torre, carente de ideas, de ilusión y de fuerzas para levantar nuestra Ciudad y ponerla en el lugar que le corresponde. Málaga ha perdido peso político en el contexto andaluz, español y mundial y aparece, en los circuitos internacionales, como paralizada, a la espera de que se le produzcan los cambios necesarios para ser apreciada como una de las grandes ciudades europeas.

viernes, 20 de agosto de 2010

LA SINRAZÓN DE LA RAZÓN

Y dale con la matraca del Señor oportunista que viéndose partir hacia lugares más adecuados, se convierte en un pertinaz pelmazo de la vida política de todo un País. Siempre se ha dicho que en todos los pueblos hay un iluminado. Los hay que lo son por razones biológicas y no tienen remedio más que el de darles mucho cariño y ternura y los hay (estos son los peores) que se nos presentan imbuidos de un don divino difícil de precisar. Qué le vamos a hacer, son así, es su razón, esa que sólo unos pocos ven y nadie siente, pero que de persistir, la mayoría lamenta.

En el caso que nos ocupa, nos vemos todos los días, abocados a tener que soportar si no el exabrupto de uno de esos interlocutores válidos, es, eso mismo y su ingrata presencia en todos los medios de comunicación (sobre todo los afines) para hacernos comprender que nuestro País, es una ruina. Y es importante subrayar la razón de la sin razón, porque todo vale con tal de demostrar el hecho cierto y oportuno de que existe una conspiración socialista para someternos a las hordas enemigas del cristianismo español. ¡Sólo Dios sabe lo que pasa por la mente de estas gentes! Que diría un auténtico prelado de la devoción y culto al conservadorismo ¡Español!. ¡Dios nos libre de esta gente, me estoy refiriendo ahora, a la Derecha, claro!

¡España se nos hunde, eso ya no le cabe la menor duda a nadie, estamos rodeados de enemigos, que sólo persiguen la desestabilización de un sistema de valores, en el que el honor es su principal soporte!

Quiénes esto defienden, desde luego anclados en una concepción primitiva y propia de los poderosos de la Edad Media, son los que aspiran a Gobernar, algún día, España. La base sobre la que sustentan su propuesta es la de la confrontación radical contra toda sospecha de acabar con España, claro que los únicos que tienen sospechas son ellos, los únicos que ven enemigos, son ellos, y los únicos que quieren a este País, son ellos. Y en ese discurrir tan peculiar de estos Peperos de toda la vida, no se paran a pensar que en un Estado de Derecho, el diálogo, la tolerancia, la diplomacia entre vecinos, la coherencia respecto a nuestro posicionamiento en el contexto mundial, ha de estar, siempre presente en todas nuestras actuaciones; también y sobre todo, cuando somos oposición a un gobierno democrático.

Los Partidos que conforman nuestro sistema democrático tienen una responsabilidad de Estado incuestionable, son Estado y se deben a él y por nada del mundo han de ir contra él………pues de ser así, eso se llamaría traición o como creo que es el caso incompetencia respecto al conocimiento del papel que ocupa dentro de su País.

Es del todo intolerable que un ex Presidente del Gobierno, en la frontera de un país amigo o fuera de las mismas, igualmente países cooperantes, haga manifestaciones contrarias a su gobierno, en materia de política internacional (ya es malo que lo haga en lo que a la nacional se refiere) porque eso es ir contra el Estado que dice defender. Es un comportamiento que de tan conservador que es, se sale peligrosamente, de la línea que nos separa del rencor y el odio que se ponen de manifiesto en las dictaduras existentes en el mundo.

Paz en el cielo a los que en ellos tienen instalados su corazón y coherencia en las tierras de España, para así, seguir cosechando el reconocimiento internacional que tanto países como ciudadanos del mundo nos otorgan a los que en este modesto rincón del Planeta vivimos.

Compórtense, señores, compórtense.

Mari Carmen Sánchez, melillense de nacimiento.

miércoles, 18 de agosto de 2010

LA FERIA QUE PODRÍA SER

El Ser auténtico de la Feria, desde luego, no es el que tenemos en esta Málaga nuestra, a fecha del Solsticio de Verano, del año 2010.


La dejación perpetrada por el Gobierno Municipal, una vez más, contra lo que a todas luces tendría que haber sido una manifestación de nuestro arte y de nuestra cultura se nos presenta como un gran macro botellón, auspiciado y permitido por aquellos que dicen querer desterrarlo de la faz de la tierra, claro que esta vez no son los jóvenes los encargados del montaje y organización institucional.

Se hecha de menos aquellos tiempos en que Málaga se diferenciaba del resto del mundo por lo singular de su Feria, por un lado su Centro Histórico se engalanaba recuperando el colorido de sus jazmines, gitanillas y geranios invitando al folklore más típico y ambientalista que tenemos. Comerciantes, ciudadanos, entidades asociativas y su Ayuntamiento se ponían a la cabeza de su preparación, implicando a todo el mundo en el éxito (incuestionable) de una Feria del Centro y de un Real que era la envidia de propios y extraños.

La vestimenta de los malagueños con sus trajes típicos de gitanas, en sus mujeres y de corto, en sus hombres, contribuían juntos con las malagueñas, los verdiales y las sevillanas y mucho de flamenquería a embellecer nuestra ciudad, creando un ambiente de convivencia y de relación social maravilloso y desde luego, propio de un momento de fiesta como el que nos gusta vivir a los malagueños.

Lo que vivimos ahora, tiene el sello de un regidor triste y ciertamente gris, dónde la música, no nuestra, del tachín, tachín, y los descamisados proliferan por doquier, con litrona en mano y exabruptos de alta voz, que provocan un sentimiento de ridículo a los que nos gusta el divertimento simpático, educado y elegante.

La Feria de Málaga necesita a los malagueños y malagueñas y los necesita para darle un impulso internacional que la proyecte como el evento cultural y artístico más importante del Sur de Europa, un espacio abierto a todos los ciudadanos del Planeta, dónde a través de nuestras cosas, se sientan tan integrados que, igualmente, les haga participar en su engrandecimiento.

La Feria del Centro ha de ser eso, la de todo el casco histórico de Málaga, no sólo de dos calles, sino toda ella al completo, con la implicación de sus vecinos, de los comerciantes, dónde desde cada pequeño negocio (como se hacía antes) le ofrezca un aperitivo al visitante, dónde la música popular prolifere junto con nuestra alegría. Un Centro histórico al que los malagueños exijamos que todos presentemos la mejor cara que tenemos, la mejor imagen del andaluz, desterrando la chabacanería de aquellos que no entienden que esta fiesta se puede ver correspondida por millones de turista de todo el mundo y que a ellos hay que enseñarles que tras los festejos se encuentra una ciudad con hermosos rincones y con un patrimonio histórico digno y dispuesto para ser admirado.

El Real de la Feria, ciertamente, ha de estar enfocado de otra manera, ha de ser un indicativo del modo de vida que nos plantea nuestro clima. Ha de estar presente, en todos los que a ella asistan, que tras el cachondeo, está el arte de los que amamos la vida y que ésta se manifiesta con actividades de todo tipo, en un entorno, que ha de no desmerecer en nada a ese bello edificio que tiene al lado, cual es, el Palacio de Ferias y Congresos. Estos dos juntos han de congregar a lo largo de todo el año, a miles de personas interesadas en el fomento de los nobles modos de convivencia cultural y artística.

Es por tanto pertinente el debate abierto por María Gámez sobre el Ser de la Feria de Málaga. Ustedes, amigos y amigas, lectores y lectoras tienen la palabra y la acción para cambiarla.

Mari Carmen Sánchez Aranda

viernes, 6 de agosto de 2010

OBNUBILADO ALUCINE

Siempre atisbo el horizonte con cierta zozobra al contemplar que los altares de los Dioses han de tener unos resortes que impiden ver lo que por encima y por debajo de esa fina línea hay. Es probable que una no sepa mirar bien o que no sepa analizar con eficiencia lo que se aprecia.......de bueno, entiendo yo, si mirara con los ojos de un auténtico analista, ya sea hombre o mujer (que algunos se empeñan en afirmar que no tenemos la misma mirada).

La desazón me viene provocada al hacerme la pregunta afirmada de: se pueden perder los sentidos al llegar al lugar magnánimo de los que están más cerca del cielo, es más, sin llegar, tan sólo acercándose...........bueno, sin acercarse, intuyendo que se pueden acercar y conformar un comportamiento ausente y displicente para el común de los mortales. ¿Qué pasa por la mente de un mortal? Que dice ser lo contrario de lo que muestra ser.

El omnímodo proceso de acercamiento al bien, que todos y todas experimentamos nos lleva a veces a interpretar las cosas en función de múltiples factores que a menudo son ajenos al camino originario que se ha emprendido para llegar a él, bien porque falta base, bien porque no hay trayectoria a seguir, bien porque no hay un proyecto que le conduzca a la nobleza del aura bienhechor o bien porque no hay nada, de nada, de nada. De ahí que muchas personas escojan a destiempo un camino que no conduce más que a momentos efímeros de beatificación de su comportamiento, es lo que llamamos: su momento de gloria.

Siendo honesta he de reconocer que todo el mundo tiene, porque lo busca o porque lo necesita, en el espacio tiempo de su vida, su chispa de esplendor; pero lo malo no es tenerlo, es instalarte en un constante y obnubilado alucine.

Las responsabilidades que una asume, siempre voluntariamente, para desde la política, poder mejorar la vida de las gentes, ha de estar en sintonía con el sentir de las mismas, de forma y manera que los que nos dedicamos a esto de lo público, no seamos más que correas de transmisión del sentir ciudadano, huyendo, siempre que se pueda, de las cuestiones banales que en todas las tareas, voluntarias o no, se dan. Ejemplo de lo que digo es, si el principal problema que tienen los ciudadanos es la situación económica, el empleo, un Ayuntamiento como el nuestro no puede dejar abandonados a los polígonos industriales que tiene en su ciudad por una foto dando un martillazo a una campana o en bañador para demostrarnos sus cualidades físicas.

Los malagueños nos piden hechos, es decir, una apuesta decidida por nuestro tejido productivo, la ciudad limpia, el transporte que sea operativo, obedeciendo a las necesidades de aquellos que hacen uso de él y no a criterios de centralidad que restan eficiencia al servicio. Adecentamiento del Centro Histórico y dejarse de esa actitud banal de fotografiarse junto al Museo Picasso, utilizando su majestuosidad en beneficio propio y olvidándose que éste necesita de un entorno cuidado. Etc. Es decir ser coherente con lo que decimos ser.

La política siempre está cargada de la ideología del proponente. Por la historia de la humanidad y por experiencia familiar y personal sabemos que la Derecha obedece a valores individuales y egoístas, de ahí que reciban más, aquéllos que más tienen. En cambio la izquierda impregna de igualdad, justicia social, solidaridad, libertad todas sus iniciativas y lo hace desde la tolerancia, el diálogo, la cooperación, etc. De ahí que sea muy importante que no perdamos el rumbo de los acontecimientos históricos y seamos generosos e inteligentes en nuestros procederes, primando en ellos los mismos valores que aplicamos a nuestras políticas.

Málaga, necesita impulsar la generosidad de sus gentes y aplicar ésta a la ciudad en la que vivimos. Un Ayuntamiento, un regidor, que bucea en el submundo de la contemplación expositiva, no es más que el representante de una institución muerta y decadente. Los malagueños necesitan cambiar la brillantez de los iluminatis por la eficiencia de unas mujeres y hombres que sepan (porque conocen) cambiar las cosas para mejorar la vida de los que en ésta noble y bella ciudad viven.

jueves, 15 de julio de 2010

MÁLAGA SE MERECE LO MEJOR

Empiezo este artículo pidiendo disculpas por el retraso en escribirlo, ningún portal merece estar tanto tiempo sin ser ocupado, por lo que prometo solventar los problemas que tengo con el tiempo y reiniciar un fluido intercambio contigo, lector. Gracias.

Conviene que reflexionemos sobre el papel de los políticos en las sociedades democráticas europeas y sobre todo, el concepto que de nosotros tienen los ciudadanos, y si éste es el fruto lógico de nuestras actuaciones y comportamientos o simplemente equivocan los parámetros sobre los que obtienen la valoración.

Como siempre he pensado que nosotros, también, somos ciudadanos y observamos la realidad con los mismos ojos que cualquiera, permítaseme que por un momento me quite el vestido de política (si esto es posible) e intente dar mi particular visión política, analizando aquellos temas que importan y preocupan a los malagueños.

En primer lugar sería interesante contemplar que en esta confesión personal y sincera que hago tendría que poner de manifiesto que los malagueños, malagueñas, entre las que me encuentro (políticos y no políticos) en esto de la cosa nuestra, no somos lo que se dice muy apegados, lo digo en el convencimiento de que una gran ciudad como es la nuestra, llamada la capital económica de Andalucía, la tierra del Sol y de la afluencia de millones de ciudadanos de todo el mundo, que vienen a nuestra provincia con el ánimo de admirar e invertir en su belleza natural su pequeña o gran fortuna, no es de recibo que unos y otros (ciudadanos y políticos) tengamos nuestros pueblos (fundamentalmente los costeros) y su capital en un estado, que bien podríamos decir mejorables. La falta de preocupación por nuestra historia, la dejación en la defensa de un litoral y una Málaga bella y atractiva, la desmotivación de los malagueños para la movilización y/o generación de opinión contra aquellas cuestiones negativas para nuestra imagen y nuestro sentido estético y la siempre dificultad (esto último endémico de nuestro País) para el acuerdo entre las principales fuerzas políticas en aras de la principal razón que ha de moverles, cuales son los ciudadanos, hacen que nuestro aspecto no avance en concordancia con el lógico, para la que dice ser la quinta provincia de España. En lo relativo a Málaga capital toquemos tres temas que vienen a demostrar lo que digo más arriba: el puerto, el urbanismo, los espacios productivos.

Conviene precisar primero que los asentamientos fenicios (en Málaga, siglo X a.c.) tuvieron la gran virtud de realizarse a lo largo y ancho del Mediterráneo siempre mirando al mar, logrando una simbiosis entre la civis y su puerto. Nada se construyó por casualidad y todo era realizado con la vista puesta en un horizonte de luz que les proporcionaba a los habitantes de sus ciudades el atractivo suficiente para que los foráneos que por allí pasaban quisieran venir a comerciar o a visitar tan hermosos enclaves. La economía de estas tierras dependía, por tanto, de una imagen de modernidad, de cercanía por el carácter afable de sus gentes y de servicio, pues siempre se entendió que éste debería ser uno de los objetivos claves entre Málaga y el resto de asentamientos, entre ambas orillas. Esta relación entre la ciudad y su mar proporcionó una visión diferente respecto a las ciudades del interior, debido fundamentalmente al intercambio cultural que se daba con multitud de ciudadanos del mundo, lo que nos proporcionó valores como son los de la tolerancia, la aceptación del diferente, el diálogo permanente, la discusión responsable, etc. Es decir conseguimos ser un pueblo que prefería la relación social pacífica a la violencia.

Hace ya, más de veinte años, desde que, no sin poco esfuerzo, se logra un gran acuerdo (Plan Especial del Puerto, año 1998) sobre la base de un sentimiento popular como era la apertura de nuestra ciudad al Mar, rompiendo, acabando en un futuro próximo, con la anacrónica muralla que la dividía. El famoso Plan ha sufrido, a lo largo de todos estos años, diversos y complicados ataques especulativos, siempre bajo el mismo común denominador, hacer de oro cuanto espacio pudieran adquirir, especialmente la esquina que separa el muelle uno del dos. Pudiera ser entendible que las administraciones “responsables” no tuvieran el dinero suficiente para llevar a cabo un proyecto ambicioso, pero esto no es óbice para que cualquiera que se proyectara, para un enclave tan especial como el descrito, no tenga por qué no tener una carga importante de valores, en los que predominen el servicio a la ciudadanía de Málaga. Nadie, absolutamente nadie entiende qué pasa por la cabeza de nuestros administradores cuando su decisión es poner, por ejemplo, un supermercado, en un lugar emblemático como es el Puerto de Málaga.

Nuevamente han de ser ciudadanos, intelectuales, artistas, profesionales (Manifiesto de los cuarenta) los que tienen que dar un golpe de atención sobre tamaña barbaridad y manifestar claramente que Málaga no merece ser tratada así. Los malagueños aspiran a tener y exponer la mejor imagen de nuestra ciudad y ello comporta que su uso no se vea corrompido por el acotamiento cultural, educativo y artístico de nuestra tierra. El foráneo que venga en un crucero tiene que hacerse una idea noble de nosotros nada más acercarse a su bahía y desde tierra ha de sentir la suave brisa con olor a mediterráneo. Por ello me adhiero al manifiesto de los cuarenta y les aliento a seguir adelante en su actitud, que les honra y de alguna manera es un principio que puede ir rompiendo con ese tópico de que los malagueños no defendemos lo nuestro.

El urbanismo de nuestra ciudad ya comenzó en los años setenta siendo caótico y descorazonador para los que siempre hemos creído que una planificación urbana es posible y necesaria para cualquier urbe que se precie de serlo y ha de serlo en tiempo y formas. Son muchos los ciudadanos y profesionales conocedores de la planificación urbanística que no entienden cómo desde el primer PGOU de 1983 se han repetido nuevos planes en 1997 y ahora en 2010, no sin pocas vicisitudes. En veintisiete años tres planes generales, cuando estos si se realizan con los consensos oportunos, con la participación adecuada y con la responsabilidad política de quienes tienen una Razón de Estado, tan importante como es la de dirigir el futuro de una ciudad como es Málaga, deberían haber realizado tan sólo uno en el periodo de tiempo mencionado. Un PGOU por cambio de partido político y otro por la incompetencia del último administrador, del mismo signo político. En el fondo está la ambición económica de quienes no tienen bastante con lo adquirido en el primer Plan y en la forma está la inequívoca respuesta del que no quiere diálogo, debates y acuerdos con las personas que les ocupan y les preocupan Málaga.

Si desde luego inapropiados son el tratamiento dado a nuestro Puerto y al urbanismo malagueño en general, no menos infame es el dado a nuestros Polígonos Industriales.

Según la Confederación de Empresarios de Málaga, los polígonos industriales en esta ciudad, pueden generar un empleo neto de alrededor de treinta mil personas y si bien las administraciones cada vez tienen más conciencia de la necesidad de adecentar los espacios productivos y adecuarlos a través de su modernización no es menos cierto que todavía queda mucho por hacer para convertirlos en verdaderos parques empresariales.

No me estoy refiriendo a la tan necesaria transformación que las pequeñas y medianas empresas han de hacer con sus negocios, acercándose cada vez más a las nuevas tecnologías y a las fórmulas de intercambio comercial, nacional e internacional, propios de las modernas y competitivas empresas que trabajan bajo la dirección de las, igualmente modernas técnicas de comunicación, información y marketing. Me refiero a que la competencia viene dada también por la ubicación de las mismas en un entorno amplio, limpio, con capacidad de maniobrabilidad de vehículos pesados, con aparcamientos y con un aspecto lejos del gueto (a decir por los propios empresarios) al que en nuestra Málaga aparentan dar.

Se hace necesario entender que además de representar un porcentaje importantísimo del empleo y de la riqueza de esta ciudad, es, al formar parte de ella (nunca podemos olvidarlo) fachada y escaparate de lo que somos y aspiramos a ser los malagueños. No podemos entrar a un polígono y encontrarnos con el colapso de vehículos, con la suciedad y con el caos circulatorio en todas y cada una de sus calles. Los polígonos industriales de Málaga necesitan de una firme y decidida apuesta o de un gran movimiento ciudadano y de trabajadores que reivindique su derecho a producir decentemente.

Pongámonos manos a ello y dejemos de mirarnos el ombligo. Málaga se merece lo mejor.